Jueves, Junio 2nd, 2005...4:07 pm
“Sentidos Contrapuestos” - Proyecto Z
A partir de la realización de este trabajo, que implico la búsqueda de información, recopilación de datos, estadísticas, etc. (los cuales adjuntamos a esta presentación) intentamos explicar de manera cuantitativa o más objetiva el auge de los celulares. La realidad nos marca que no es suficiente para poder determinar cuales son las causas que llevan a los usuarios a tomar actitudes, que podrían definirse en términos de Mac Luhan como tecnofetichistas.1
En ellas, los usuarios le atribuyen a la tecnologías, por ejemplo, a sus celulares capacidades que muchas veces exceden el funcionamiento de estos aparatos.
Cuando nos referimos al boom o auge del teléfono celular no queremos transmitir que este estilo de telefonía sea nueva o reciente, sino que ésta fue protagonista de una masificación en la última década.
Los celulares, al igual que el resto de las tecnologías, se adaptan a la regla de los treinta años que propone Saffo y que es descripta por Fidler en “Mediamorfosis. Comprender a los nuevos medios”.2
Esta regla sostiene que cada nueva tecnología demora treinta años en insertarse en una cultura, cada una de estas décadas corresponde a un determinado período del proceso. Durante los primeros diez años hay mucho entusiasmo pero poca penetración. En la segunda década comienza a conocerse más al respecto y empieza a difundirse. Y por último, la tercera década es aquella en la que el uso de esa tecnología se ha naturalizado y se propaga en gran escala.
Es esta etapa de masificación la que se ve reflejada en el uso y consumo del celular en la década de 1990 y principios de 2000.
A partir de los datos otorgados por La Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) y por el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), la cantidad de teléfonos celulares en uso en la Argentina se modificó desde 186.623 en Julio de 1994 hasta llegar a 15.109.000 en Marzo de 2005.3
Estos usuarios, se dividen de la siguiente manera según el Ministerio de Economía y Producción (MECON):4
· MOVISTAR 42 %
· CTI 28 %
· TELECOM 27 %
· NEXTEL
3%
En esta distribución es de gran importancia el hecho de que Movistar es una unión entre Unifón y Movicom que se lleva a cabo en Abril de 2005 y le permite apropiarse del primer lugar en el Mercado de Telefonía Celular.
El gran avance del uso de este tipo de telefonía puede verse, también, reflejado en la cantidad de llamadas realizadas. En un período de cuatro años (Marzo de 2001- Marzo 2005) ésta ascendió a más del triple (383.208 llamadas- 1.210.643 llamadas). 5
Este crecimiento en el sector produjo que el tema se extendiera más allá del ámbito tecnológico y que comenzara a influir en diversos aspectos de la vida cotidiana.
Es en este auge de ventas de aparatos celulares donde se da, también, lugar al aumento de quejas y reclamos por el producto en sí (aparato) y también por el servicio otorgado por las empresas de telefonía celular.
A través del Sistema Nacional de Arbitraje de Consumo sabemos que se halla, en el mes de Abril de 2005, posicionada como el rubro del cual se reciben mayor cantidad de reclamos (37% del total sobre 219 casos atendidos en ese mes).6
* Razones del Impacto
Cuando se quieren rastrear los motivos de este impacto tecnológico sólo se perciben explicaciones más bien periodísticas y no tanto académicas o estadísticas, de tipo económicas y/ o técnicas, como por ejemplo, el abaratamiento de costos para adquirir los aparatos o la simplicidad de su uso.
En cuanto a lo económico, sabemos que el mantenimiento del celular es costoso aunque no sea así la compra del teléfono en sí.
Teniendo en cuenta parte de los datos obtenidos de la Subsecretaria de Defensa del Consumidor, los abonos mensuales varían dentro de un intervalo que parte del plan más económico (CTI- 60 min libres) que equivale a $30.17 hasta llegar al plan más costoso (CTI- 1200 min libres) que es de $286.96.7
Y es por esta razón que las empresas desvalorizan el aparato porque éste está pago en el abono que el usuario se compromete a pagar por 12 meses en el contrato.
Con respecto a la simplicidad de la tecnología, sostenemos que el teléfono celular hoy nos brinda una gama muy amplia de posibles usos debido a la diversidad de sus funciones, como por ejemplo, sacar fotos, activar el despertador, la alarma, la agenda, acceder a Internet, bajar música, escucharla, etc.
Sin embargo, son pocas las funciones que se masificaron a la par de la posesión del celular porque requieren de una complejidad mayor que otras como por ejemplo,
la emisión de mensajes de texto.
Estos tienen un costo mucho menor que el de la llamada y no requiere ningún conocimiento específico previo a su utilización.
Esta nueva modalidad de comunicación difundida a partir del teléfono celular tuvo como consecuencia un impacto a nivel cultural. Se comienzan a emplear las palabras de manera abreviada y con faltas de ortografía. Algunos lo consideran como un nuevo lenguaje y otros como un empobrecimiento del lenguaje escrito.
Por lo tanto, estas cuestiones no son capaces de justificar el surgimiento o modificación de prácticas sociales al nivel que el celular ha producido o el grado de dependencia que genera en sus usuarios.
Están en juego diferentes significaciones socio-culturales otorgadas al aparato tecnológico más allá de sus funciones técnicas. Un ejemplo puede ser la compra de celulares más modernos o más nuevos en el mercado por aquellos que ya son portadores de uno. Lo que se refleja es el interés por cuestiones estéticas de esta tecnología.
Es en todos estos aspectos, es donde la oferta de información queda totalmente superada por la realidad y los datos no son vastos.
A nivel social crece la inquietud por la gran cantidad de jóvenes que poseen celulares, pero ninguno de los organismos por nosotros consultados (INDEC, INTI, MECON, Ministerio de Educación, etc.) nos brindaron algún tipo de información al respecto.
Todos los valores que se conocen son los trascendidos por los medios periodísticos.
Se maneja un porcentaje estimativo acerca del crecimiento de la adhesión de los jóvenes a esta nueva telefonía durante el 2004 y es del 80%. 8
A partir de este abrupto incremento, comienza también a tomar lugar en la agenda de los medios y de la opinión pública, las consecuencias que podría generar el uso de los celulares por los adolescentes en la escolaridad y el nivel de estudio.
A pesar de no existir, al menos, en los organismos nacionales ninguna estadística al respecto, que muestre como y cuanto descendió el nivel de estudio y las notas en las escuelas o universidades por el uso en clase del celular, se ha llegado incluso a presentar un proyecto de ley por el Diputado José Del Valle para prohibirlo.9
” ARTÍCULO 1°: Establécese en el ámbito de los establecimientos
educativos pertenecientes a la Dirección General de Cultura y Educación de
la Provincia de Buenos Aires, la prohibición del uso de teléfonos celulares
durante el dictado de las clases, por parte de los alumnos y docentes ”
En este caso su fundamento esta basado en que él considera, y no menciona ningún estudio o investigación empírica, que el uso de los celulares tanto por los alumnos como por los profesores en las escuelas de la Provincia de Buenos Aires ocasiona constantes interrupciones durante las clases provocando de esta manera un bajo rendimiento escolar y de aprendizaje.
También menciona que en algunos casos los alumnos ya están aprovechándose de la función de los mensajes de texto para copiarse, siempre basándose en opiniones e impresiones personales sin ningún tipo de argumentación comprobada.
Por otro lado, el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba a partir de una Resolución, intenta controlar, también el uso de los teléfonos celulares en las aulas porque se considera que el proceso de enseñanza y aprendizaje requiere de una concentración que se perturbada por el celular en clase.
Lo que esta resolución dispone es:
“ Las autoridades de cada centro educativo provincial acordarán, en el marco del Proyecto Educativo Institucional y de sus códigos o normas de convivencia, las condiciones en que se permitirá el uso de teléfonos celulares por parte del personal docente y alumnado, según los niveles y modalidades del sistema educativo provincial, sea en los recreos, horas libres, momentos de ingreso o egreso de la institución y en aquellos tiempos y espacios en que la naturaleza de la actividad lo permita ”. 10
En este caso, a diferencia del anterior, la fundamentación está basada en una encuesta realizada a seis escuelas del nivel medio de la Capital Cordobesa, cuyas conclusiones dejarían a la luz la complejidad que genera la utilización del teléfono móvil en el ámbito educativo. No pudimos acceder a esta encuesta pero de todas maneras tomar como variable 6 escuelas para hacer una generalización de tal magnitud nos parece un tanto irresponsable.
Consideramos pertinente agregar la opinión de un profesor como Jorge Gobbi, de la Materia de Teorías y Practicas de la Comunicación II de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, que se encuentra inmerso en el surgimiento y desarrollo de nuevas tecnologías y sus efectos y a la vez puede también ser útil como relato de las practicas con respecto al celular dentro del aula.
Tomamos algunos fragmentos de las respuestas que da a nuestras consultas, pero se adjunta el archivo en su totalidad.11
(…) “ los celulares pueden ser una fuente de distracción porque bloquean el normal desenvolvimiento de la clase. Pero no creo que en todos los niveles sea igual. El desinterés por los alumnos suele ser tan alto en muchos casos que el celular les da una fuente de distracción que a la larga afectará su aprendizaje ”
“No estoy de acuerdo con la prohibición por ley, me parece que eso es algo
que debe regular cada comunidad educativa, ya que hay herramientas para
hacerlo. Además, si no se regula socialmente, este tipo de iniciativas no
tienen mayor efecto.”
“Si la mitad de la clase se la pasa mandando mensajes SMS, difícilmente aprendan. Claro que también habría que preguntarse porqué los alumnos tienen semejante desinterés por los contenidos que les brinda la escuela”
Esto es, en parte, lo que sostenemos al respecto, muy probablemente el teléfono en clase implique distracción y por lo tanto menor rendimiento escolar, pero creemos que la solución debe plantearse no a través de normativas desde el Estado sino a partir de la modificación o la reformulación de las normas de convivencia en cada una de las instituciones en cuestión.
A partir de los perjuicios derivados del uso del celular existe, también, preocupación en el campo de la salud.
Existen hipótesis acerca de los problemas que provocan en el cuerpo las radiaciones que emiten los celulares. Por eso se están realizando estudios científicos que todavía no pueden comprobar que el uso de telefonía celular produzca determinadas enfermedades, aunque no se descarta la posibilidad. Para poder determinarlo se requiere del paso del tiempo y de la aparición de un caso concreto; un paciente que efectivamente haya contraído alguna enfermedad derivada del uso de éste tipo de tecnología.
Por ejemplo, un artículo llamado “Los riesgos derivados del uso de telefonos celulares” publicado en la página de Internet del I.T.B.A (Instituto Tecnológico de Buenos Aires) menciona al “National Cancer Institute” que realizó un estudio conducido por Peter Inskip, focalizado en verificar si el uso del teléfono celular implica la aparición de cáncer cerebral. Este estudio se basa en el riesgo que podría implicar tener un emisor de radiofrecuencias por tiempo prolongado cerca del cerebro. 12
Los resultados de éste estudio, que fueron publicados en 2001 en “New England Journal of Medicine” no evidencian que exista relación alguna entre el cáncer cerebral que tenían los pacientes estudiados y el uso de telefonía celular. Pero a la vez, Inskip advierte sobre la necesidad de seguir investigando a través de los años ya que se necesitan más casos analizados a partir de personas que usen frecuentemente y durante más de cinco años el teléfono celular.
* Conclusiones
Consideramos, como dijimos anteriormente, que este trabajo resulta insuficiente a la hora de explicar las consecuencias que trajo el teléfono celular a la sociedad, desde cuestiones económicas, físicas hasta cuestiones psicológicas y socio-culturales.
Tal vez ésta investigación nos ha dejado algunas cuestiones pendientes que serían interesantes plantearlas en un futuro trabajo de campo y en la realización de encuestas o entrevistas a usuarios de celulares. Seguramente en esa etapa tampoco llegaremos a grandes conclusiones ya que no haremos generalizaciones, deberemos trabajar sobre un campo acotado haciendo un análisis del tipo cualitativo, preguntando por los sentidos que los usuarios le asignan a determinadas prácticas. De ésta manera quizás podamos extraer conclusiones sobre los comportamientos de un grupo en particular, las motivaciones que provocan cambios en el consumo y establecer que cambios produjo ésta tecnología en los usuarios.
El celular, aunque es una tecnología que apareció hace algunas décadas esta viviendo su mayor grado de evolución, masificación y desarrollo de manera contemporánea a la realización de todas estas investigaciones o estadísticas que recortamos y retomamos a lo largo de toda la presentación. Es factible que sea ésta la razón por la cual existe una especie de vaciamiento en cuanto a información empírica y comprobada y solo se tratan estas cuestiones desde lo periodístico o desde meras opiniones.
* Bibliografía
-Derrick De Kerckhove “TECNOPSICOLOGÍA – Los efectos de las tecnologías electrónicas” en La Piel de la Cultura.
-Fidler, Roger “Los Principios de la Mediamorfosis” en Mediamorfosis. Comprender a los Nuevos Medios.
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