Jueves, Mayo 19th, 2005...7:31 am
Eternautas (tp datos)
1- Recolección de datos
Historia del teléfono celular
Uno de los aspectos más interesantes del teléfono celular es que es solamente un radio, extremadamente sofisticado, pero un radio a fin de cuentas. Tiene como condiciones de producción dos inventos que revolucionaron las comunicaciones para siempre: el teléfono y la radio.
El teléfono fue inventado por Alexander Graham Bell en 1876, y la comunicación inalámbrica tiene sus raices en la invención del radio por Nikolai Tesla en la década de 1880 (formalmente presentado en 1894 por un joven italiano llamado Guglielmo Marconi). Estas invenciones se desarrollaron por separado durante un tiempo hasta que sus caminos se cruzaron de manera inesperada.
Martin Cooper fue el pionero en esta tecnología, considerado como “el padre de la telefonía celular” al introducir el primer radioteléfono, en 1973, en Estados Unidos, mientras trabajaba para Motorola; pero no fue hasta 1979 cuando aparecieron los primeros sistemas comerciales en Tokio, Japón por la compañía NTT. En 1981, los países nórdicos introdujeron un sistema celular similar a AMPS (Advanced Mobile Phone System). Por otro lado, en Estados Unidos, gracias a que la entidad reguladora de ese país adoptó reglas para la creación de un servicio comercial de telefonía celular, en 1983 se puso en operación el primer sistema comercial en la ciudad de Chicago.
Pero esta etapa primera etapa se asemejaba mucho a la actualidad del teléfono móvil, un aparato personal, cómodo para llevar y de mayor uso en las manchas urbanas. Sin embargo existió una etapa intermedia que podemos encontrar entre la telefonía inalámbrica hogareña y el teléfono personal móvil: hacia la década del ´50 AT&T comenzó a comercializar teléfonos para ser usados en los automóviles.
Esto se produjo en los Estados Unidos el 17 de junio de 1946 en San Luis, Missouri. El sistema operaba con 6 canales en la banda de 150 MHz con un espacio entre canales de 60 KHz y una antena muy potente. Este sistema se utilizó para interconectar usuarios móviles (autos) con la red telefónica pública, permitiendo así, llamadas entre estaciones fijas y usuarios móviles.
La gente que realmente necesitaba comunicación móvil tenía que confiar en el uso de estos radio-teléfonos en sus autos. En el sistema radio-telefónico, existía sólo una antena central por cada ciudad, y muy pocos canales disponibles en la torre.
Un año después, el servicio telefónico móvil se ofreció en más de 25 ciudades de los EE.UU. y unos 44,000 usuarios en total aunque por desgracia había 22,000 más en una lista de espera de cinco años. Estos sistemas telefónicos móviles se basaban en una transmisión de Frecuencia Modulada (FM). La mayoría de estos sistemas utilizaban un solo transmisor muy poderoso para proveer cobertura a más de 80 km desde la base. Los canales telefónicos móviles de FM evolucionaron a 120 KHz del espectro para transmitir la voz con un ancho de banda de 3KHz.
La demanda para el servicio de telefonía móvil creció rápidamente y permaneció por detrás de la capacidad disponible en muchas de las ciudades de gran tamaño. Es increíble que a pesar de la demanda hayan pasado más de 30 años para cubrir las necesidades de telefonía móvil. La capacidad del sistema era menor que el tráfico que tenía que soportar, por ello, la calidad del servicio era terrible, las probabilidades de bloqueo eran del 65% o más altas. La inutilidad del teléfono móvil disminuyó la frecuencia de su uso ya que los usuarios encontraron que era mejor prevenir no hablando en horas picos. Los usuarios y las compañías telefónicas se dieron cuenta que un conjunto de canales no sería suficiente para desarrollar un servicio telefónico móvil útil. Se necesitarían grandes bloques del espectro para satisfacer la demanda en áreas urbanas, lo cual se lograría recién hacia mediados de la década del setenta mientras se reducía, lentamente, el tamaño de los aparatos.
A finales de los 60’s y principios de los 70’s el trabajo comenzó con los primeros sistemas de telefonía celular. Las frecuencias no eran reutilizadas en células adyacentes para evitar la interferencia en estos primeros sistemas celulares.
Se debe reconocer que la primera generación de radio celular analógico no fue una nueva tecnología pero si una nueva idea el de reorganizar la tecnología existente IMTS a gran escala. Mientras que las comunicaciones de voz utilizaron el mismo FM analógico que se había estado usando desde la II Guerra Mundial, dos mejoras importantes hicieron el concepto celular realidad. A principios de los 70’s se inventó el microprocesador; aunque los algoritmos complejos de control se implantaban en lógica con cables, el microprocesador hizo más fácil la vida de todos. La segunda mejora fue en el uso de un enlace de control digital entre el teléfono móvil y la estación base. No fue sino hasta marzo de 1977 cuando la FCC aprobó que Bell probara un sistema celular en Chicago.
En 1978, en EE.UU. comenzó a operar el Servicio Telefónico Móvil Avanzado o Advanced Mobile Phone Service AMPS. En ese año, 10 células cubrían 355000 km cuadradas en el área de Chicago, operando en las nuevas frecuencias en la banda de 800 MHz. Esta red utilizaba circuitos integrados LS, una computadora dedicada y un sistema de conmutación, lo que probó que los sistemas celulares podían funcionar.
Así se dio origen a la telefonía celular portátil como la conocemos hoy en día. La calidad de señal fue mejorada considerablemente como así también la capacidad de las redes para soportar una gran cantidad de líneas funcionando en simultáneo, todo gracias a la digitalización. El tamaño de los equipos sufrió una reducción inimaginable en un comienzo: de ser una base ubicada en los autos paso a ser un objeto de mano. Esto trajo aparejado una baja de los costos tanto en los equipos como en la utilización del servicio. Para ejemplificar el desarrollo del mercado, la industria celular creció de menos de 204,000 suscriptores en 1985 a 1,600,000 en 1988 sólo en EE.UU. Igual proceso tuvo lugar en otros países como Japón, Suecia, Alemania y Gran Bretaña, dejando de lado a los países subdesarrollados que vivirían en carne propia etapas de desarrollo similares pero mas tarde en el tiempo.
EVOLUCIÓN: las tres tecnologías
En sus dos décadas de vida, la telefonía celular atravesó por tres generaciones:
Al principio era todo analógico y funcionaba a partir del estándar AMPS. Este sistema permitía el intercambio de información a través de la tecnología FDMA. Sin embargo, un grave problema que enfrentó esta tecnología de primera generación fue la “clonación de la programación de los códigos de los aparatos telefónicos” (o phreaking creo que sería el término), lo que significaba que existía relativa facilidad para usar ilegalmente líneas celulares de terceras personas y realizar llamadas telefónicas, locales y de larga distancia, con cargo al cliente propietario de la línea telefónica, quien no las había realizado. Otras limitaciones importantes que motivaron la migración hacia la segunda generación de telefonía celular, fueron la falta de nitidez en la transmisión de señal y las interferencias registradas. Por lo general, la operación de estos aparatos demandaba mucha potencia y pilas muy grandes que generaba demasiado calor.
En esta primera generación se dificultó el crecimiento de la oferta del servicio, porque la transmisión de señales por onda ocupaba un espacio considerable en el espectro de frecuencias y no se podían crear más frecuencias de las existentes; situación que ocurre también en la radiodifusión en amplitud modulada, frecuencia modulada y en la televisión abierta.
El paso a la segunda generación consistió en lograr una transmisión digital de señales, se buscaba también terminar definitivamente con la clonación de señales, hecho que se logró en aquellos países que introdujeron la tecnología CDMA, contrariamente a lo que sucedió en los que operaban la industria celular con TDMA.
Con la tecnología digital TDMA, el usuario utiliza todo el ancho de banda del canal de frecuencia asignado para él, lo que permite, ahora sí, incrementar la oferta del servicio a un número mayor de clientes.
Un servicio adicional que verdaderamente hizo muy eficiente y atractivo el uso de la telefonía celular de segunda generación, sea con tecnología CDMA o con TDMA, fue la ampliación de la cobertura del “Roaming.”
Mientras que en la primera generación, los usuarios que se trasladaban a otra ciudad tenían que tramitar otro número telefónico y se les asignaba temporalmente otro aparato (en nuestro país sólo se cambiaba de número) para poder hacer sus llamadas. Con la segunda generación se logró la interoperabilidad de las empresas telefónicas, expresado de manera metafórica, las empresas hablaban un lenguaje común para que los celulares, independientemente del lugar de origen y contrato, pudieran interconectarse y establecer el intercambio de señal: el Roaming Global.
Una tendencia mundial, si bien no generalizada, consiste en que todos las líneas telefónicas de celulares trabajen bajo los mismos estándares y tecnologías a fin de que independientemente de la ciudad o el país donde se encuentre el cliente, pueda continuar con su servicio.
Cuando un usuario se encuentra en otro país, al iniciar el marcado del número telefónico, un canal de comunicación paralelo integrado al aparato y a la línea empieza a buscar una empresa que le pueda dar el servicio y antes de que el usuario marque “send” y se realice la conexión, éste encuentra a la empresa que le va a dar el servicio.
Es así que en la segunda generación, al ser una transmisión digital, se logra el objetivo de ofrecer el servicio a un mayor número de usuarios, y al requerirse menos energía y potencia, los teléfonos móviles se vuelven más pequeños y cómodos.
Una siguiente generación, conocida como la 2.5, basada en tecnología para la transmisión de señales, incluyó un protocolo similar al usado en Internet, lo que concretó un importante paso para Internet móvil. De esta forma, surgieron diversos protocolos de telecomunicación para la transmisión de datos, tanto para la telefonía móvil como en Internet inalámbrico, éstos son el Wireless Access Protocol, WAP por sus siglas en inglés y el Bluetooth; los cuales están considerados como protocolos estandarizados para transmitir señales sin necesidad de cables.
La tercera generación optimiza la transmisión digital de señales con el perfeccionamiento de la tecnología Code Division Multiple Access, usada en la segunda. Actualmente las tecnologías usadas por diversos países, la WCDM y la CDMA2000, aunque no son compatibles entre sí, permiten incrementar la velocidad de transmisión hasta 2Mbps.
Con estas tecnologías, los servicios personales de comunicación introducen la telefonía celular multimedia, además de que se puede hacer videoconferencia, almacenamiento y transmisión de imágenes.
En nuestros días, una tendencia es que el comercio electrónico compartirá las transacciones digitales con el comercio móvil,de hecho ya hay navegadores y terminales para las compras móviles. Esta generación ya entró en Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, y de acuerdo con investigaciones de la Company Press Releases and Statements, México se encuentra en el periodo de pruebas, y a finales del próximo año estará en operación.
De nuevo la explosión
Tras el éxito alcanzado en las primeras etapas producto de la novedad que generaba las nuevas prácticas que se auguraban con la miniaturización de los aparatos, el mercado de telefonía se mantuvo con números estables en todo el mundo.
Básicamente las empresas se dedicaron a perfeccionar detalles netamente técnicos que abrieran el juego a posteriores incrementos de abonados. Es así que se produjeron modificaciones muy fuertes en las redes que sustentaban los servicios (ver el apartado anterior). Por supuesto que al interior de cada cambio de banda o de “generación”, se incluían nuevas funciones además de la practicidad y demás mejoras de sistema. Pero los cambios llevados a cabo por las empresas ayudaban a mantener un ritmo estable de ingresos, sin sobresaltos y con un horizonte comercial asegurado de antemano
Pero alcanzada la segunda revolución de teléfonos (ya casi la tercera) se produjo una innovación que generó un vuelco en los paradigmas de utilización de los mismos del lado de la masificación inimaginable años antes. Esto tuvo comienzo con la implementación de a tecnología GSM, la cual tiene como característica primordial la capacidad de almacenar en un chip intercambiable la línea del teléfono y una pequeña memoria interna. El teléfono, en sí mismo, ya no tendría que cargar con la línea lo cual escindía la comercialización de terminales y líneas y la especialización de las empresas fabricantes de teléfonos en rasgos eminentemente estéticos.
Lo ciento es que de la mano de esta descentralización nos chocamos con un repentino abaratamiento de las terminales y los abonos correspondientes a los servicios, gracias a encontrar redes digitales de avanzada aptas para la masificación del consumo.
Inmediatamente esta ecuación dio por resultado uno de las explosiones mas importantes en lo que a masificación se refiere. Lo particular del caso es la simultaneidad a nivel mundial que este proceso tuvo lugar, que, dependiendo de las características de la terminal, el costo increíblemente bajos de los equipo (producto de las campañas agresivas de subsidios por parte de las prestatarias) es la constante en el mundo, generando una fiebre por la telefonía que arroja efectos antes impensados: por primera vez en la historia de la telefonía los teléfonos celulares superan a los fijos, al punto de que muchas personas poseen dos o tres al mismo tiempo.
Pero claro, podría suponerse que estamos hablando de los países del primer mundo, pero las realidad no es así y encuentra, de hecho, en los países menos avanzados los casos más ejemplares. Nuestro país presenta números con el lanzamiento de la tecnología GSM hacia aproximadamente el año 2004 (dependiendo de la prestataria) similares al resto del mundo: en el 2001, los celulares sumaban unos 6 millones de unidades, para el 2004 ya era de 14 millones, duplicándose en algunos meses.
Pero no sólo el volumen de ventas sideral llama la atención y no sólo el hecho, también, de que no discrimine (como suele suceder) a los países más atrasados en tecnología: según datos recolectados en clarín.com sobre un análisis de mercado de LatinPanel el 32,2% de los aparatos fue comprado por personas de bajos recursos, mientras que la clase media y la clase marginal se quedaron con el 22% en cada caso, y la clase alta compró solamente el 13,8%.
La razón del crecimiento entre los sectores bajos tiene que ver con que “se trata en muchos casos, de usuarios que, al no tener línea telefónica fija, se volcaron a la compra de una línea móvil para estar comunicados”, señaló el analista Enrique Carrier en la entrevista. Y destacó que, 1 millón de hogares estaba en esta situación. “Ahora, esa cantidad de hogares, cuanto menos, se duplicó”.
Según datos de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), en el país hay 14,05 millones de teléfonos móviles en uso, cuando en enero del 2004, sumaban algo más de 8 millones. También crecieron, junto con la recuperación del consumo en general, la cantidad de llamadas: 116,5% si se compara el último mes de enero versus el mismo mes del 2004. Todos los estudios parecen enfatizar lo mismo.
Pero, ¿qué prácticas nuevas lograron generar tal “fiebre”?. No sólo los costos tan bajos, sino también un plus de nuevas utilizaciones hicieron del celular un artículo indispensable a la hora de aprehender esta nueva realidad.
De la mano de la ampliación de los servicios de SMS (mensajes de texto) con costo módico de 0,10, los ringtones (música en tu celular), la pantalla en colores y las cámaras fotográficas se alcanzó un grado de personalización extremo que hasta puede uno generar el color de carcaza externa que desea. Aquí los gurúes del diseño crearon una amplia gama de posibilidades, un abanico de colores y formatos que van desde diseños formales para ejecutivos, hasta delicados formatos femeninos y audaces para los adolescentes. Pero la idea es la misma: la telefonía actual ataca todas las franjas etarias.
Sin embargo, puede no quedar claro para alguien que desconoce las reglas del marketing y analiza los productos por su utilización intrínseca del boom tan mencionado. Para esto, qué mejor datos que el siguiente recogido de clarín virtual sobre la masa monetaria que mueven nada más que los ringtones: 316 millones de dólares durante el año 2004 en todo el mundo. Y no sólo eso, el aporte gráfico aproxima otras tantas fichas ya que también se pueden bajas desde juegos hasta videos y fotos, gracias al sistema GPRS (paquetes de datos) y al protocolo WAP, que transforma al celular en una mini computadora con acceso a la web: en este rubro se generó unos 150 millones de dólares aunque piensa que esta cifra va a superar los 1.100 millones de dólares para 2008.
Estos movimientos explican la reciente compra de la ex Movicom por parte de Telefónica en unos ¡1000 millones de dólares!, sí, vio bien. Parece una cifra faraónica, hasta el momento en que juntas se estima que van a facturar por unos ¡900 millones de dólares!. Quién no hubiera cerrado el trato en su lugar.
Como vemos la diversificación del celular generó y rediseñó prácticas nuevas y existentes, armó por un lado, rompió en otro, y presentó en sociedad en pocos meses un coloso al cual diversos autores creen ser capaz de hacer rendir al gobierno chino. Sí, de la mano de la comunicación inalámbrica vía SMS, incontrolable y con volúmenes de transmisión considerables.
Estos nuevas avances, desde el acceso a Internet (ya sea para descargas tales como imágenes, videos, juego o chateen en MSN), hasta los SMS, los nuevos sistemas Bluetooth (manos libres inalámbrico) y los ringtones, erigieron un nuevo horizontes de prácticas que calaron hondo en las costumbres sociales, generando desde casos de dependencia absoluta hasta posiciones (las menos) de rechazo y abstención, pero lo cierto es que, de frente o a regañadientes: ¿quién no se para frente a una vidriera a siquiera observarlos? Se quiera o no, todos hablan “de” los teléfonos celulares, no sólo “por” ellos.
2- Estado de la cuestión.
En todo lo que concierne a las tecnologías utilizadas en la telefonía celular se puede encontrar una lista interminable de análisis que corresponden, justamente a la telefonía celular y la relación que ésta tiene con cuestiones que pertencen al ámbito de la salud. Estos análisis hablan del grado de daño a la salud de las personas que viven cerca (o debajo) de las antenas que utilizan las empresas de comunicaciones para facilitar las comunicaciones. Tratan en el interior de estos debates las cosecuencias irreversibles que puede producir la exposición a las radiaciones que provienen de estas antenas y de los mismos teléfonos celulares.
El colegio de abogados de Morón está protestando y luchando por la instalación indiscriminada de torres de telefonía celular aludiendo a que provoca contaminación del aire bajo la forma de “agentes físicos” en su municipio dado que las radiaciones electromagnéticas producen deterioros en la visión, morfología y geografía de los barrios y depreciación de las propiedades. Además de esto se están violando ordenamientos tales como el Código de planeamiento Urbano de la Comuna, las normas de la Secretaría de Comunicaciones sobre alturas máximas.
Otra cuestión que toca muy de cerca la telefonía celular es el tema de la educación y de cómo los celulares, utilizándolos de determinada manera y manteniendo un control sobre algunas prácticas, pueden ser utilizados para ayudar a personas y grupos sociales que están fuera del sistema educativo puedan insertarse en él y/o animarse a buscar nuevas alternativas en éste ámbito.
Con respecto a la relación telefonía celular-salud se pueden citar artículos publicados en internet que sostienen que quienes viven debajo de las antenas fijas instaladas por las empresas de telefonía móvil sufren algunas molestias corporales tales como dolor de hombros, espalda, de articulaciones, dolor de huesos y dolor de senos, en mujeres, y de testículos en el caso de los hombres entre otras molestias (www.razban.com/microhazard.htm).
Esto se debe a que la calidad del servicio de las empresas obliga a que se instalen antenas fijas en las terrazas de edificios para así mejorar la comunicación. Otro problema que tiene que ver con la instalacón de las antenas es el hecho de ver si cumplen con las normas de seguridad determinadas para la instalación de dichas antenas (un ejemplo sería si las antenas se instalaran en zonas en las que el público tengan acceso a menos de seis metros de las antenas). La cercanía a las antenas instaladas de la telefonía celular también se enfrentan a investigaciones que sostienen que los casos de cáncer y leucemia crecen de manera anormal en lugares cercanos a las antenas.
Otro caso que se puede citar tiene que ver con los supuestos efectos de la radiación en los móviles. Ziff Davis Media (editorial de publicaciones como PCComputin, PCMagazine y de Family PC) publicó en 1999 un artículo (“Is Your Cell Phone Killing You?”) donde se compara a la telefonía celular con las empresas tabacaleras en su accionar. Es decir, en el ocultamiento de efectos nocivos del tabaco. Se sostiene que durante una llamada de teléfono, el 40% de la energía radiada es absorvida por el brazo y la cabeza del usuario y que éstas investigaciones son ocultadas por las empresas.
Las radiaciones que produce la telefonía móvil son radiaciones no ionizantes Se habla de contaminación electromagnética cuando nos referimos a la contaminación producida por los campos eléctricos y electromagnéticos. Los efectos que producen en el hombre son cefaleas, insomnios, alteraciones del comportamiento, depresion, abortos, malformaciones congénitas, etc
A pesar de todas éstas cuestiones mencionadas anteriormente, hay otros análisis que sostienen que el efecto nocivo de las antenas y de los móviles no estaría absolutamente probados. Un artículo del Dr. John E. Moulder, publicado en “Radiation Research” (“Cell Phones and Cancer: What is the Evidence for a Connection?”) menciona que “la evidencia existente para una relación causal entre la radiación RF de los teléfonos celulares y el cáncer resulta débil o inexistente”. Incluso las empresas de telefonía móvil ante la consulta de algún usuario sobre uno de estos temas tienen la obligación de contestarles que no están provados científicamente los efectos nocivos.
Hay también otros efectos que pueden afectar la salud de manera indirecta. Un ejemplo de esto es que se constató la activación de airbags en los automóviles debido al uso del celular. También los manuales de celulares no recomiendan la utilización de celulares en hospitales por los posibles efectos sobre el instrumental delicado. Un tema que nos parece el mas corriente y que pone en riesgo la salud propia y la de los demás, es el de manejar y hablar por celular al mismo tiempo. Esta actividad ha causado accidentes causados por diferenes cuestiones: se producen accidentes (aunque son los menos) por estar hablando por teléfono activamente; también, en mayor cantidad, los accidentes pueden ser causados por atender un llamado o por levantar un teléfono que se cayo al piso del auto.
Dijimos también que los análisis que tienen como tema la telefonía celular se conectan con temas relacionados a educación. Un proyecto llamado “M-learning” realizado en algunos paises de Europa, demostró que los celulares son herramientas efectivas para incentivar a los sectores de desempleados a volver a estudiar. En el experimento se les prestó a un grupo de jóvenes sin empleo, sin educación ni capacitación dispositivos programados con juegos y materiales didácticos y de aprendizaje que ayudaron a que los mismos redescubrieran el entusiasmo por la educación. La directora de la experiencia sostiene que hay muchas maneras de aprender y que no todo el mundo se puede ver dentro de un aula tradicional. Además dijo que lo que se propusieron fue la posibilidad de aprovechar el entusiasmo de los jóvenes por la tecnología celular para estimularlos a volver a insertarse en la educación. Acerca de esto, dice también que los teléfonos celulares y los asistentes personales (PDAs) tienen mucho potencial para ser utilizados como herramientas de aprendizaje.
También se quiere lograr la reinserción de los jóvenes que resultaron marginados por el sistema y métodos educativos tradicionales. En sí, lo que se queria demostrar era que se puede mejorar en lectura, ortografía y matemáticas jugando con el celular.
Los análisis que más abundan acerca de telefonía celular son los que están relacionados a la salud. En la web hay miles de monografías, debates, y entrevistas que tienen que ver con esta cuestión. En mucha menor medida encontramos análisis en el área de educación, aunque quedan afuera muchos temas tales como el problema de los jóvenes que utilizan mensajes de textos para hacer trampas en los exámenes. A esto se le puede sumar también los casos en los cuales una clase académica se ve interrumpida por algún que otro celular que suena. Esto genera distracción y, en muchos casos, frustración, enojo, incomodidad.
Vemos también que hay estudios que se pueden asociar con el ámbito comercial y empresarial, estudios relacionados como las formas y modos de uso del celular, estudios sobre cuestiones técnicas que no tienen ningún comentario siquiera de las consecuencias sociales y culturales.
Hay distintos cuestionamientos que nos parecen muy importantes conrespecto a aspectos sociales que tienen que ver con que no hay estudios ni análisis acerca de los posibles orígenes del boom del teléfono celular. Ya no alcansa con decir que este fenómeno social y cultural que tiene influencias en muchos aspectos de la vida, que genera una cierta dependencia y necesidades que anteriormente no tenía la gente se da por las grandes inversiones en publicidades que hicieron las grandes empresas de telecomunicaciones. Si bien está claro que la publicidad es un aspecto (o al menos el aspecto) visible de este boom, junto con el hecho de que en todas las series televisivas aparecen por doquier teléfonos celulares, no se puede negar que la masividad del celular viene de antes de la publicidad. Otro detalle para tener en cuenta con respecto a la publicidad y a las series televisibas que usan/abusan de los teléfonos celulares para casi todo lo que quieren contar es el hecho de que claramente se puede observar que lo primero que apareció fue este boom, y que luego vinieron las publicidades de los creativos de cada empresa de telefonía móvil; y casi junto con éstas, el uso en la televisión.¿Qué más hay?, ¿cuáles son las cuestiones económicas que explican por qué la gente con menos recursos es la que más consume? Hay muchos estudios de descripción pero, como dijimos, hay muchos espacios que se dejan vacíos en los estudios acerca de la telefonía celular y la masificación que se dio en los ultimos tiempos. Espacios que pueden llenarlos análisis con un punto de vista más social o cultural. Que traten más el asunto del orígen del boom que de los detalles de funcionamiento y de los servicios técnicos.
3- La medida de los impactos sociales de la telefonía móvil
“La influencia y múltiples usos de la telefonía móvil en la vida cotidiana de los hombres no es una novedad para la gran mayoría. Pero esos aparatos de comunicación parecen no tener límite y siguen incorporando funciones” . Así comienza una nota periodística aparecida recientemente en el diario Infobae. Anuncia con bombos y platillos la llegada de nuevos aparatos con funciones como la de “guía turístico”. El servicio se llama Audio Guía Móvil; cualquier turista que tenga acceso al mismo podrá recibir a través de su teléfono celular datos de relevancia histórica sobre nuestro país mientras pasea por la Plaza de Mayo, encarnados nada menos que en la fuerte voz de Mario Pergolini…
Este artículo, como muchos de aquellos que tratan sobre la inserción en el mercado de una novedad tecnológica, parece insinuar cierto deslumbramiento por la misma. Si bien es una innovación realmente sorprendente, tanto como el ringtone, el manos libres, etc, necesitará un largo tiempo de difusión para que lo incorporemos como algo natural en nuestra vida diaria… Aún necesitamos a los guías de carne y hueso.
En esta parte del trabajo, se propone una reflexión acerca del verdadero impacto de las nuevas tecnologías de la telefonía móvil. Por un lado, se expondrán algunas ideas acerca de la verdadera utilización del aparato así como la “utilidad de las utilidades” del mismo. La noción de diseño es de particular relevancia.
Por el otro, se evaluará la relación hombre – teléfono móvil desde una perspectiva psicológica, desde la mirada de una autora española que exhibe una postura conservadora en cuanto a los efectos en la sociedad de dicho aparato.
En definitiva, el estudio se centra en el eje de la relación hombre – objeto, desde dos posiciones distintas: una que hace a la técnica y otra que hace a la psicología.
¿Cuando un objeto es verdaderamente útil y cuando no? ¿Qué espera el usuario del producto que compra? ¿existen trabas para la utilización plena de las ventajas el teléfono móvil?
Según Joan Costa, el concepto clave es función. “Queremos que los objetos sirvan, o más exactamente, que nos sirvan”. Esto quiere decir “que los objetos sean verdaderamente útiles, es decir utilizables, sencillos, dóciles de usar (cuando no son tan útiles se convierten en inútiles). En segundo lugar, queremos que los objetos funcionales estén siempre disponibles; detestamos las servidumbres de montar y desmontar, limpiar, engrasar, recambiar, etc. (…) En tercer lugar, queremos que el objeto siempre funcione; nada de averías y reparaciones” .
Sin embargo, para Joan Costa esto supondría ver a las obras de arte como un simple adorno del mundo, ya que en si no tienen una finalidad práctica para el hombre. Es una dualidad maniquea que supone la adquisición de un bien material como una acción solo motivada por un supuesto conocimiento total de las ventajas técnicas del producto por parte del comprador, sin que estén involucradas las características estéticas del mismo.
Costa destaca que el diseño industrial del que surgen los productos tecnológicos “está hecho a partir de estudios de mercado, sondeos y encuestas sobre las motivaciones de los individuos y para llegar al mayor número posible de consumidores”. Sin embargo, también dice que “a diferencia, pues, del artista, que es libre y trabaja con la fantasía y los símbolos, el diseñador trabaja en equipo y se ajusta a un pliego de condiciones técnicas que es tanto función del estudio de mercado como del proyecto del ingeniero, todo ello a la vez en función de los objetivos del industrial” . Es decir, trabaja en términos de economía y opera de manera completamente planificada, lo que le quita libertad creativa y le impide crear diseños adecuados para productos que se amolden sin inconvenientes a las necesidades específicas de cada usuario.
Esto hace pensar que cada novedad tecnológica no supone un pleno aprovechamiento de sus funciones, es decir, lo que Costa llama “utilización efectiva de los objetos funcionales”. Una nota periodística tiene relación con esto. El título emite un juicio categórico: “Los argentinos no saben usar el celular”. Cuenta que un relevamiento hecho por la consultora Strategy Groups sobre 400 casos donde los resultados arrojaron que “la mayoría sabe utilizar los servicios básicos pero ignora gran parte de las otras prestaciones, como el chat, navegar por Internet y bajar ringtones”. “El 66% de las personas que cambió su viejo teléfono por uno nuevo lo hizo porque “le parecen divertidos” dice a continuación. “El envío de mensajes de texto (SMS) es el servicio más conocido y utilizado por los usuarios. No sucede lo mismo con otras actividades como el chat, los juegos o los mismos ringtones (los timbres musicales), que o bien son desconocidos o no utilizados por los abonados”. Sólo el 32 % de los encuestados tomó en consideración esas prestaciones a la hora de elegir su celular, generalmente los jóvenes .
Volviendo a Costa, no podemos hablar de lo útil como algo fijado y estático, sino como de una propiedad asignada por nosotros (los usuarios) al producto. Debemos hablar de la diferencia entre lo utilizable y lo utilizado.
Es así que, por ejemplo, podemos pagar bastante por un teléfono que puede sacar fotografías; luego descubriremos que fotografiar cualquier cosa a todo momento puede aburrirnos de un momento a otro…Es el uso social, sumado a los problemas del diseño industrial, lo que pone límites a la expansión de una tecnología.
María Dolores Otero Castillo, psiquiatra de la Universidad de Sevilla, estudia el lazo psicológico que une al teléfono móvil y su dueño. Hace un estudio de psicología individual, motivada por una visión común en la vida urbana: la de celulares por todas partes. Toma como ‘unidad de análisis, no la persona aislada, sino un “tipo genérico” humano’ para un estudio descriptivo del usuario-de-teléfono móvil, y hace una tipología de las distintas motivaciones de las personas para comprar un celular.
“Parto de la premisa de que, al nacer la telefonía móvil, ya, la absoluta mayoría, se podría decir que la totalidad de la población del mundo occidental consideraba el teléfono como un objeto imprescindible, y la comunicación telefónica había sustituido, en una proporción muy significativa y con efectos trascendentes sobre las pautas culturales, al contacto personal, tanto en el ámbito laboral como en el familiar y social. Por tanto, “en el principio” del móvil ya existía la necesidad del teléfono y éste ya condicionaba el estilo de vida”. La ventaja del móvil es que “el móvil continúa la tradición del teléfono clásico en su facilitación de los contactos sociales y en el mantenimiento de las relaciones, compensando, en parte y en algún aspecto, las dificultades que las distancias, la movilidad y la premura suponen para las mismas”
Sin embargo, su mayor efecto es que reforzó una conducta de dependencia, que derivó es dependencia disfuncional: “El teléfono en general ha supuesto, y el móvil en particular ha incrementado, la posibilidad de que las personas, excesiva, desviada o patológicamente dependientes, satisfagan sus necesidades disfuncionales de control del “otro”. Se han constituido en “trampas” para que, en muchas ocasiones, el sujeto elegido para suplir las insuficiencias se sienta “obligado” (ya que le sentencian: “no te cuesta ningún trabajo”), a responder a las demandas, a pesar de su irritación o resistencia interna. En este sentido, la comunicación telefónica, viene a realizar una función vicariante del aislamiento, individualismo y alejamiento interpersonal (físico y psicológico) de la sociedad actual en el primer mundo.”
Otero Castelló hace un análisis semiótico de esos momentos en que encontramos apagado el celular de alguien con quien queremos hablar:
- Se apaga inespecíficamente: la función perlocutiva y el significante adscrito, en este caso, tendrían que ver con deseos de aislamiento (por trabajo, descanso, intimidad, estado anímico, etc.)
- Se apaga selectivamente para no recibir ni la información de que alguien concreto llama, y para que esa persona sepa que no se conoce su intención de comunicarse (lo que la diferencia de recibir la llamada y no atenderla). Esta conducta tiene relación con agresión, poder, evitación, etc.
Pero para la autora, el celular no producirá un cambio revolucionario en nuestras vidas. Su importancia pasa por el refuerzo de algo conocido y preexistente para cualquier integrante de la cultura urbana: es un motivo mas de estrés y dependencia como lo es el reloj, que por otra parte también brinda sensaciones de seguridad, y de libertad, lo cual depende de su uso mas que del aparato en sí.
Como conclusión, podemos decir que es prematuro hablar de un impacto fuerte de la telefonía celular en las relaciones sociales. Su uso alternativo al de medio de comunicación verbal es el de los mensajes de texto. Pero innovaciones como la de la posibilidad navegar por Internet, sacar fotografías, etc. no están plenamente desarrolladas por cuestiones de falta de practicidad para los usuarios. El usuario del celular es uno que no aprovecha a fondo la utilización plena del aparato y se inclina por los usos ya nombrados. Asimismo, al mismo tiempo que le genera ventajas al darle momentos de contacto con seres queridos en tiempos muertos de todos los días, le genera una dependencia que no es exclusiva del aparato, y que podemos experimentar con otros aparatos de nuestra casa. Habrá que esperar un poco mas para que los teléfonos móviles se conviertan en nuestros nuevos guías turísticos.
BIBLIOGRAFÍA
- COSTA, Joan, Diseño, Comunicación y Cultura, Madrid, Fundesco, 1994.
- INFOBAE Diario, ediciones electrónicas del 15 y el 18 de mayo de 2005, www.infobae.com
- OTERO CASTELLÓ, María Dolores, “A propósito de la telefonía móvil / una reflexión desde la perspectiva de la psicología individual y social, www.ull.es/publicaciones/latina/ambitos/6/4705otero.htm
TRBAJO REALIZADO POR “Los Eternautas”.
3 Comments
Junio 29th, 2005 at 7:09 am
Hola mi pregunta es le interesa un equipo tait tel 2000 funcionando en frecuencia uhf de 800 mhz bueno esa es la pregunta desde ya llameme al celular mi nombre es carlos 155829-0691
Diciembre 6th, 2005 at 3:57 pm
yo queria saber como se contamina el ambiente a traves del celular
Julio 19th, 2007 at 1:00 pm
de dónde surge en nombre celular?
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