El formato TED: la aparición de un nuevo normal comunicativo

El formato TED: la aparición de un nuevo normal comunicativo

¿Por qué un partido de fútbol dura 90 minutos? ¿Por qué la canción de un disco (hasta hace poco llamados CD’s) dura 3 minutos? ¿Por qué una clase universitaria dura dos horas?, ¿Porque una película dura 90 minutos? ¿Por qué una novela dura 300 páginas?, ¿Porque una sesión de psicoanálisis dura 50 minutos, a menos que uno se Jacques Lacan y la empiece o temrine cuando mejor le venga en gana?

No es fácil saberlo. Si bien la mayoría de estas actividades no tienen más de un siglo o dos de vida, los motivos de su duración pueden ser de los más variados. Desde tecnológicos hasta psicológicos, desde sociales hasta culturales.

Por motivos a veces ocasionales, otros comprobados, a veces mágicos otras premeditados, las cosas tienen la duración que tienen, nuestra experiencia del tiempo determina como desarrollamos ciertas actividades, y aunque las razones por las cuales lo que hacemos termina imponiéndose como natural y sus orígenes allá lejos y hace tiempo confusos o cuestionados devienen eternos, en la mayoría de los casos, el formato adoptado/decantado termina revelándose útil y práctico, oportuno y beneficioso. Ya sea porque acompaña nuestra psicología, ya sea porque se muestra ser más efectivo que formatos o duraciones alternativas, ya sea porque condensa y maximiza características del metier o de la profesión.

No hay tema, cuestión, problemática o misterio que no tenga una charla TED que se merezca. Escritores de libros valiosísimos los convierten en tiempo récord en en presentaciones audiovisuales, personajes valiosos pero poco conocidos se convierten en tiempo récord en celebrities mundiales, y temas difíciles y controversiales son llevados a la luz pública con claridad, ejemplaridad y maestría.

Tanto prólogo remita a un fenómeno comunicativo más que interesante como son las charlas TED. Esas exposiciones de 18 minutos de duración que fuerzan al emisor a ser concreto y convincente, a desarrollar en un tiempo extremadamente corto una idea poderosa encapsulada en un envoltorio llamativo, que en las 1500 versioens del TED Global han construido itinerarios fornativos únicos y maravillosos, por algo duran 18 minutos .

¿Esa duración responde al tiempo de atención máximo que podemos prestarle a una narrativa científica? ¿Es cierto que el cerebro solo puede concentrarse acotadamente en un tema y durante no mas de 20 minutos? ¿Está comprobado que nuestra capacidad de retención auditiva es mínima comparada con la visual y mucho más aún con la proxémica (aprender haciendo?)

Sea cual fuera la fundamentación científica (y emocional) del formato TED, lo cierto es que éste se ha expandido viralmente por universidades y salas de conferencias, por eventos corporativos y talleres de innovación, hasta el propio Banco Mundial exige hoy que las presentaciones en su evento sean “Ted friendly” y ha generado un nuevo normal comunicacional.

El formato convertido hoy en un genérico (narrativo) nació hace poco más de 31 años de la mano del padre fundador de la arquitectura de la información, el iconoclasta Richard Saul Wurman (2001). Mostrando que el tiempo de emisión de formatos cortos estaba lejos de ser considerado el nuevo normal que es hoy, el fracaso económico de la primera conferencia TED en 1984 (en la cual estrenaron el formato una luminaria jovencísima entionces como Nicholas Negroponte con 5 Predictions form 1984 ver mas arriba) y que recién se reeditaría en 1991, mostró que aun intuiciones potentes necesitan de mucho más que de demostración científica para convertirse en leyendas de multitudes.

Pasó mucha agua bajo el puente, las míticas conferencias de Monterrey que comenzaron costando U$ 2.000 por persona para convertirse en auténticos Woodstock para pudientes (trasladadas primero a Long Beach y en 2014 a Vancouver) devinieron un circo (du Soleil) mundial, con versiones europeas y hasta latinoamericanas con el primer TED Global en Rio de Janeiro en 2014.

30 años más tarde (el tiempo en que toda innovación potencialmente interesante a veces se convierte en un nuevo normal) y dos hechospuntuales, modificaron en forma llamativa y contradictoria el formato que en tiempo se mantiene inalterable, una charla TED canónica dura 18 minutos (muchas veces menos y rara vez un par de minutos más).

La primer divisoria fue la distribución de sus contenidos antes minoritarios y exclusivos a través de la web. El devenir social de las charlas TED testimoniados en métricas como las siguiente 1500 charlas provenientes de TED global, 1.000 millones de vistas ya en 2012; visibilizaron lo invisible, masificaron lo exclusivo e hicieron para el video de presentación de conferencias lo mismo que la imprenta de Gutenberg para los libros: ideas para todos y para toda.

La segunda mutación del formato fue la iniciación de la licencia TEDx en 2009. Porque ahora no se trataba de una difusión del producto sino de una producción del mismo. El TED Global no puede, sin perder calidad y exclusividad tener más de una o dos sesiones anuales. Pero ¿qué pasa si se crea un Ted más local y distribuido, más asociado a ciudades y a localismos que a la marca global?

El resultado ha sido impresionante. En solo 5 años ha habido 40.000 eventos TED y actualmente se realizan más de 8 por día en el mundo. Paralelamente la filmación de muchos de esos eventos (hay unas 6500 charas localesgrabadas) ha cambiado (sin que aún nos anoticiemos) no solo la reputación y visibilidad de muchos notables actores de los mundos de la política, la cultura, el arte, la ciencia, el voluntariado, sino también el nivel de difusión del conocimiento, la forma de presentar hechos y observaciones, y sobretodo la capacidad de difundir causas y mostrar relaciones entre fenómenos variadísimos que hasta la aparición masiva del formato quedaban encerrados en cenáculos, cofradías y capillas.

Bienvenidos a este formato de 18 minutos (históricamente considerados insuficiente o irrelevantes para ilustrar las grandes cuestiones del mundo que merecen ser ilustradas). para aumentar el conocimiento, regalarnos nuevas distincioens y mostrarnos que otros normales educativos son posibles (y deseables) en este mundo de cambios incensantes e inesperados.

Referencias

Gallo, Carmine Talk Like TED: The 9 Public-Speaking Secrets of the World’s Top Minds. New York, St. Martin’s Griffin, 2015.
The most popular 20 talks of all time
Torgovnick May, Kate A look at TED, from 1984 through the present, 2013.
Wurman, Richard Saul Information Architects. Graphics Inc 1997

Post original 27/05/2915

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